1- No tenés que saberlo todo desde el principio 🧠
Está bien tener dudas. Preguntar, observar y pedir ayuda es parte del aprendizaje profesional. Aprendé a tu ritmo y no te exijas perfección.
2- La empatía es tu mayor herramienta💛
Escuchar sin juzgar, estar presente y comprender el contexto de cada estudiante marca la diferencia. A veces, un gesto de respeto vale más que una sanción.
3- Los límites también cuidan 🚧
Decir “no” con claridad y respeto es necesario. Establecer límites no es ser autoritario: es crear un marco que da seguridad a los estudiantes.
4- Tu cuaderno o app es tu mejor aliada 📒
Anotar todo (asistencias, situaciones, acuerdos, observaciones) te va a dar organización, respaldo y memoria institucional. ¡No confíes solo en tu cabeza!
5. No estás sol@, apoyate en otros 🫂
Hablar con otros preceptores, docentes o directivos te va a dar nuevas miradas y contención. El trabajo en equipo fortalece tu práctica y te alivia el camino.
📌 Consejo final:
El preceptor no es solo quien controla: también cuida, acompaña, organiza y escucha.
"Marcando Huellas" 👣 💖
Comentarios
Publicar un comentario